Hacer patatas fritas light
Las patatas fritas son uno de mis platos favoritos, pero engordan mucho y últimamente estoy controlandome; así que ayer imité la técnica que usaba una australiana (tremenda) con la que estuve viviendo: las hice al horno en lugar de fritas.
De esta forma las patatas también están muy buenas pero engordan muchísimo menos porque no absorben aceite, así que por si a alguien le interesa comer comida basura un poco más sana ésta es la técnica que seguí:
1. Pelas 3 o 4 patatas, las cortas al estilo patatas de McDonalds y las metes en un bol con agua y una cucharadita de sal durante 20-30 minutos

2. Enciendes el horno a 225º, casi al tope, por arriba y por abajo para que al sacar las patatas ya esté totalmente caliente.
3. Secas las patatas que habías metido en agua (muy importante o saldrán plastosas) con un trozo de arbol reconvertido en papel:

4. Extiendes las patatas por la bandeja del horno (o rejilla con papel de plata) y echas una pizca de ajo en polvo o pimienta y un par de cucharadas de aceite por encima, para que las dore un poco.
5. Las dejas en el horno vigilandolas de vez en cuando unos 40 minutos o hasta que veas que están doradas.

6. Con el tiempo puedes ir perfeccionando el asunto y probar nuevas formas de cortarlas y condimentarlas. En general siempre salen bien.

Las salsas engordan bastante y no conviene pasarse, mejor que sean fuertes. Yo uso salsa Perrins, tabasco suave (buenísimo), ketchup para nenazas y un poco de salsa brava y burguer de Calvé, que están muy buenas aunque te eches poco. A mí es que no me gusta, pero el vinagre es la opción más ligera de todas.

Hacer Pizza Light
Se trata de usar masa muy fina con atún sin aceite, tomate frito, especias y algunas verduras (a quien le gusten) con poco queso espolvoreado por encima. La pizza apenas tiene grasas y en total ronda las 500 calorías, que es lo mismo que tiene una palmera de chocolate o una chocolatina.
1. Enciendes el horno y lo pones a 220 – 230 grados (a 1/5 del máximo) para que se vaya calentando.
2. Desenrollas la masa, finisima de Buitoni, que la venden en la parte de refrigerados de los supers (además ahora sortean una vespa que me encanta) y la pones en la rejilla del horno, con el papel.


3. Sacas todas las cosas que vamos a usar. La base van a ser un par de latas de atún al natural, que casi no engorda, y si quieres picas también (no es imprescindible) un poco de cebolla (para que el atún no esté seco), pimientos rojo y verde (al horno le da bastante buen toque a las cosas y con el atún “pega”) y cosillas que veas por ahí como maíz, setas, salmón ahumado, etc.

4. Extiendes el tomate (media lata más o menos), el atún muy picado y lo demás que quieras poner. Por encima espolvoreas, sin pasarte porque sino sabe todo a eso y además engorda, un poco de queso de ese de bolsa y algunas especias como oregano o perejil.

5. Metemos la pizza al horno con la bandeja a altura media y como a estas alturas ya estará caliente en unos 10 minutos tendremos la cena lista.

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