Epi me caía mucho peor que Blas, Espinete era un panoli y Piolín tenía que haber terminado en el estómago del gato Silvestre. De momento, y tras una petición que se inició hace años recaudando fondos para conseguirlo, el Coyote por fin ha atrapado al Correcaminos y éste dejará de pavonearse por siempre jamás:
Descubierto gracias a noticiasdot
Escribir comentario